El pinchazo de la muerte

ESCLAVITUD POR CONSENSO – Restaurar – Santiago González

Las grandes transformaciones ocurridas en el último medio siglo nacen, como ya ha ocu-rrido en el pasado, de la propia dinámica social, probablemente acelerada esta vez por inno-vaciones tecnológicas que extienden hasta lo sobrehumano las capacidades normales de la especie, particularmente en términos de movilidad, comunicación y control. Y, como tam-bién ya ha ocurrido en el pasado, la dirección de esa dinámica es administrada en su favor por quienes cuentan con las herramientas y los recursos para hacerlo. Cuando la mitad de la riqueza del mundo ha ido a parar al 1% de la población, cuando esa tendencia se acentúa año tras año, sería peligrosamente ingenuo suponer que sus beneficiarios no van a sacar provecho de esa diferencia, aunque sólo sea para mantener el sistema que hace posible el milagro. Eso no ha ocurrido nunca en el pasado.

Los viejos y nuevos dueños de la riqueza del planeta han actualizado su, por decirlo de algún modo, conciencia de clase: se han reconocido como una élite supranacional con inte-reses comunes, ajenos a los estados nacionales y muchas veces contradictorios con ellos. Han tomado conciencia del poder sin precedentes que tienen en sus manos, poder real en comparación con el de los estados nacionales, mayormente simbólico y configurado por la historia, la tradición y las ambiciones de cada nación. Y han llegado a la conclusión de que esa falta de correspondencia entre poder real y poder formal plantea una incomodidad, un desajuste que es necesario resolver. Para ello se organizaron en grupos de discusión, como Bilderberg o el Foro Económico Mundial, y de presión, como las ubicuas fundaciones.

De esos debates emergió la idea de implantar lo que se describe como un nuevo orden mundial pero que de nuevo no tiene nada: se trata del mismo proyecto totalitario de ingenie-ría social, el mismo sueño monstruoso de la razón que Occidente no logró poner en pie pese a haberlo intentado con tal ferocidad que hizo de la centuria pasada una de las más sangrientas de la historia. Exhibe la misma arrogancia de unas minorías iluminadas que se sienten autorizadas para decidir qué es lo que le conviene a la humanidad, y a imponérselo por la fuerza. Los nazis apelaron al poder de las armas para expandir su proyecto mile-narista, y fracasaron; los comunistas apelaron al poder de la ideología para extender el su-yo, y fracasaron. Las élites emergentes tras esos dos fracasos piensan que esta vez no van a fallar: están repletas de dinero, cuentan con la tecnología necesaria, y creen haber aprendido las lecciones de la historia.

Tanto el nazismo como el comunismo fueron atacados y derrotados desde fuera: no fue-ron los alemanes ni los rusos, cautivos del relato y del estado policial de sus respectivos regímenes, los que produjeron su caída. Primera lección de la historia: la combinación de narrativa oficial y estado policial es eficaz. Segunda lección: no debe haber un afuera, el relato y el estado policial deben imponerse sobre todo el planeta, sin resquicios. Las fuerzas externas que frustraron esos proyectos totalitarios estuvieron animadas y estructuradas por arraigados sentimientos de identidad (personal, familiar, nacional, étnica y cultural), por la fe religiosa y por la necesidad vital de asegurar espacios de libertad para la aventura personal. Tercera lección: esos anclajes identitarios y esa vitalidad deben ser borrados y reemplazados por sustitutos inertes, por placebos.

Cuarta y más amplia lección de la historia: los poderosos dentro de los estados naciona-les tienden a sentirse aliados naturales de las élites globales y funcionan como franquicia-dos hasta que ven sus propios intereses en peligro, cuando por lo general ya es tarde como para que representen un problema. Los más desvalidos están presos de sus necesidades, y mantenerlos en esa condición no plantea mayores dificultades. La piedra en el zapato de las élites globales es la clase media. Es natural entonces que sus cañones apunten contra los instrumentos que le permitieron nacer y desarrollarse (la democracia republicana y la economía de mercado) y contra su mentalidad, un conjunto de creencias y valores que, a los sentimientos de identidad mencionados, agregan la libertad, la creatividad, la responsa-bilidad, la voluntad de superación, la educación y combinaciones variables de conservadu-rismo y audacia.

La eficacia organizativa y distributiva de la economía de mercado y la democracia repu-blicana necesita tanto de los reglamentos como de la buena fe. Las élites no encontraron obstáculos para corromper las dos cosas, especialmente desde que los ciudadanos se dejaron absorber por otros intereses más sencillos y divertidos, y abandonaron la custodia del sistema que los defendía y les permitía crecer. La democracia representativa degeneró en una casta política profesional que alquila sus servicios de administración del Estado; la economía de mercado de base nacional derivó hacia una drástica concentración financiera de orden global. Los famosos controles y contrapesos del buen gobierno son apenas argumentos de propaganda aparecidos cuando la confianza pública comenzó a declinar. La vigilancia antimonopólica se extravió por algún lado, entre las noticias sobre fusiones y adquisiciones y las promesas de competitividad y eficiencia.

Superados estos escollos queda el campo despejado para poner en práctica en escala planetaria las lecciones de la historia: establecimiento de un estado policial e instalación de las narrativas que lo justifiquen. Hay que reconocer que a las élites globales se les alinearon los planetas: la dinámica de la historia quiso que también le cayeran en las manos, en el mo-mento oportuno, tres poderosos instrumentos lo suficientemente maduros y experimenta-dos como para ser utilizados de inmediato en la prosecución de ambos fines: la tecnología informática y de las comunicaciones, una masa global de intelligentzia progresista a la deriva desde el colapso de los regímenes marxistas, y una industria de los medios de comunicación desesperadamente necesitada de un nuevo modelo de negocios desde que la figura del ciudadano preocupado e informado hizo mutis por el foro.

La tecnología informática y de las comunicaciones permite, y de hecho lo está haciendo, ya, como lo comprueba cualquiera que haya practicado algo tan inocuo como una búsqueda por Internet o tan privado como una conversación por teléfono celular, un control minucioso de las actividades de cada persona, sus desplazamientos, sus rutinas, sus relaciones, sus opiniones, sus transacciones, sus movimientos financieros y sus preferencias de cualquier tipo, no de manera anónima con fines estadísticos sino de manera personal, asociada a sus datos biométricos. Incluso sus vehículos son rastreados permanentemente por localiza-dores satelitales, lectores de patentes y detectores para el cobro automático de peajes en las autopistas. En las grandes ciudades, cámaras de seguridad registran lo que ocurre en las calles y en los comercios. Toda esa información se acumula, se comparte, se analiza, no sabemos por quién pero lo sospechamos.

Desde la década de 1970, la izquierda infiltró sistemáticamente los principales emisores de mensajes sociales (el aula, la prensa y el entretenimiento) y los reguladores u orientadores del comportamiento (la justicia y la publicidad), a los que luego se les asocia-ron por inercia, o por creer que se estaban adaptando a la marcha de los tiempos, la familia y el púlpito. Así el progresismo logró imponer un discurso único que invadió también la política y licuó las identidades partidarias hasta disolverlas en socialdemocracias de centro izquierda y de centroderecha apenas distinguibles entre sí, y cuyas agendas se nutren de una constelación de ONGs financiadas por la élite globalista. La relación entre esta élite y el progresismo no es nueva, y la confianza es recíproca. No hay intelectual de izquierda de cierta relevancia, incluso apenas local, que no haya sido becado por alguna fundación o dictado cursos en determinadas universidades directamente asociadas a los promotores del nuevo orden.

La prensa comenzó a perder audiencia e intentó retenerla mediante diversas estrategias, todas ajenas a su función de proveedor de información confiable. En vez de atacar el mal, en vez de advertir a la clase media (su público) sobre la corrupción de la democracia republica-na y la economía de mercado que la sostenían y posibilitaban su crecimiento, optó por ata-jos menos comprometedores, e igualmente inútiles, como incorporarse a la industria del entretenimiento. Ahora parece haber encontrado un nuevo modelo de negocios: en lugar de informar de los sucesos cotidianos y analizar sus motivos y consecuencias, se ha consa-grado de manera uniforme y universal a dar versiones distorsionadas de los sucesos coti-dianos, inventar realidades inexistentes y retorcer la interpretación, todo por cuenta y orden de las élites globalistas. Esta prensa instaló una pandemia imaginaria en la conciencia públi-ca mundial, y desinstaló un presidente hostil a las élites en el país más poderoso del mundo.

La tecnología informática y de las comunicaciones se ocupa del garrote: el costado poli-cial, controlador, vigilante de la acción de las élites. El formidable aparato cultural armado por la izquierda, vacante y sin destino desde la caída del muro y la implosión de los regíme-nes socialistas, se encarga de la zanahoria: películas, contenidos educativos, novelas, series, canciones, artículos periodísticos, impregnados todos de corrección política progre-sista. La prensa organiza el sentido, provee la racionalidad que justifica la relación entre el garrote y la zanahoria. La clase media ya carece de representación política, está perdiendo a zancadas su independencia económica, y lo único que le queda, deshilachada y rasposa, es su visión del mundo, su mentalidad. Contra ella operan el garrote y la zanahoria de las élites globalistas y sus empleados locales, en una operación abierta en múltiples frentes.

El primer frente apunta contra la identidad. Que nadie sepa ya quién es, ni de dónde viene, ni cual es su rumbo. En este frente se inscriben la ideología de género, el multicul-turalismo, la reescritura de la historia, el repudio de los héroes nacionales, el abandono de costumbres y tradiciones, la militancia antirreligiosa, la destrucción de la familia, la mundia-lización del entretenimiento, las migraciones inducidas o forzadas. El segundo frente apunta contra la información y el conocimiento. Que nadie pueda entender por su cuenta nada de nada, que nadie pueda tener certeza sobre nada. En este frente se inscriben la decadencia de la educación en todos sus niveles; la incapacidad creciente para el pensamiento lógico y el razonamiento matemático, y para la comprensión de textos, la lectura y la escritura; la ideología como sustituto del saber; la pérdida de las fuentes tradicionales de certidumbre (diarios, revistas, enciclopedias, universidades, editoriales, academias) a la que recurrir como referencia o invocar como autoridad razonablemente confiable y respetable.

El tercer frente apunta contra la confianza en sí mismo y la libertad. Que nadie se anime, que nadie se atreva. En este frente se inscribe la instalación de miedos que inducen a la po-blación, especialmente a la clase media, a ceder libertades civiles, económicas, personales, que tanta sangre y esfuerzo le costó asegurar; amenazas con base real pero infladas fuera de toda lógica como el narcotráfico y el lavado de dinero, el terrorismo internacional y ahora la pandemia, capaz de agitar la suma de todos los miedos, e inducir a la última resignación, la de la potestad sobre el propio cuerpo.

El cuarto frente apunta contra la génesis, la creatividad y la acción. Que nadie persiga la trascendencia espacial, temporal o espiritual, a través de los hijos, las obras o los actos. En este frente se inscribe el aliento al narcisismo obsesivo, la satisfacción inmediata, el consu-mismo, la homosexualidad, el aborto, la eutanasia, la manía del trabajo en equipo, y el desa-liento correspondiente de la familia, la creatividad, el espíritu emprendedor y la responsa-bilidad.

En buena medida la clase media preparó su propia ruina cuando decidió que era más có-modo y entretenido ver cómo los políticos discuten por televisión que afiliarse a un partido, participar de las reuniones y pedirles cuentas cara a cara, ni hablar de crear un partido y procurar la representación de las propias ideas o intereses. Ahondó esa ruina cuando abra-zó la psicología (la visión del mundo, la ideología incrustada en la psicología) como si se tra-tara de una nueva religión, y se consagró a un culto maníaco y excluyente del propio yo y sus caprichos. En el más reciente peldaño de esta escala descendente, la cultura de la ima-gen instalada por la televisión se ha fusionado con el narcisismo psicoanalítico para definir un lenguaje nuevo cuyo canal son las redes sociales y cuya última palabra es la selfie.

Al debilitar la función verbal y con ella la capacidad de pensamiento abstracto, la cultura de la imagen, extendida a toda la constelación de medios de comunicación (diarios, revistas y libros se llenaron de figuritas, fotos, dibujos, punteos, infografías), indujo además un dete-rioro cognitivo del que no están a salvo, dicen los especialistas, ni siquiera quienes se tienen por cultos. Basta con comparar Time o Primera Plana de la década de 1970 con Time o Noticias de nuestros días. O repasar los diálogos entre compradores y vendedores en Mer-cado Libre. O los intercambios en los sitios noticiosos y en las redes. La mitad de la gente no sabe lo que dice, y la otra mitad no entiende lo que escucha. El neurólogo francés Michel Desmurget sorprendió a este año a los europeos al exponer en su libro El cretino digital que las nuevas generaciones muestran un cociente intelectual más bajo que el de sus padres.

A pesar de todo, economistas, sociólogos y otros estudiosos nos aseguran cada día que las clases medias están expandiéndose en todo el mundo. Pero se trata de una ilusión ópti-ca. Lo que ocurre en realidad es la confluencia de una clase media en descenso con una clase baja en ascenso, para formar un conjunto indiferenciado, o con diferencias apenas estéticas, caracterizado por su ignorancia respecto de los asuntos que le incumben, su falta de recursos para resistir la manipulación ideológica, su incapacidad para representarse y comprender su situación en el mundo, su impotencia para organizarse y defender sus intereses, su negativa a asumir responsabilidades y su refugio obsesivo en la satisfacción inmediata y pasajera, siempre convenientemente abastecida, se trate de sexo, drogas, música, películas, tatuajes o snacks.

La saga de la pandemia imaginaria instalada este año (una pandemia que las fundaciones globalistas habían estudiado con anticipación en una simulación informática) ofrece un ejemplo práctico de todo lo dicho en esta nota. Si se la pensó como un ensayo, hay que decir que la etapa experimental quedó superada por los hechos porque las cosas le salieron a sus organizadores infinitamente mejor que lo que esperaban. Bajo la presión de los medios, la academia y los institutos multilaterales, la gente quedó presa del pánico, y gobiernos sin inteligencia, ideas ni conocimientos obedecieron, con los correspondientes incentivos claro está, las consignas provenientes de las usinas globalistas, todas enderezadas a restringir derechos básicos (al movimiento, al trabajo, a educar y aprender, al culto, al comercio) para comprobar cómo reaccionaba la gente. Los pocos que se atrevieron a cuestionar pública-mente las falsedades más obvias fueron descalificados como ignorantes, imprudentes o malintencionados. Los pocos que se atrevieron a desafiar las prohibiciones fueron denun-ciados por sus vecinos y perseguidos por la policía.

En un artículo publicado en octubre, el ex vicepresidente de Pfizer (¡nada menos!) y experto en enfermedades alérgicas y respiratorias Michael Yeadon escribió que no hay necesidad alguna de vacunas para extinguir la pandemia porque no hay tal pandemia. No se vacuna a gente que no corre riesgos de contraer ninguna enfermedad. Tampoco se progra-ma vacunar a millones de personas aptas y sanas con una vacuna que no ha sido probada suficientemente en seres humanos. Sin embargo, exactamente eso es lo que se aprestan a hacer casi todos los gobiernos de casi todo el mundo, para cumplir con sus mandantes globales y para quedar bien ante un electorado temeroso e ignorante que ya está desnu-dando el brazo para recibir la vacuna que restablezca el orden y le permita seguir con su vida normal. O lo que él cree que es una vida normal.

En ese único y simple gesto, primer paso hacia la nueva normalidad, umbral del gran reseteo universal, va a quedar sellada hacia el futuro, como en una novísima alianza, la rela-ción entre el 1% que compone la élite mundial y el 99% indiferenciado restante: la esclavitud por consenso, ansiada, esperada y recibida como una bendición salvífica. Sin necesidad de usar abiertamente de la fuerza, amablemente inducida, sostenida por los mensajes unifor-mes de profesores, periodistas y animadores, corregida aquí y allá gracias a los controles informatizados que permiten identificar rápidamente cualquier anormalidad y resolverla con la discreción de una unidad de traslado. Las dos iniciativas pos pandemia más importantes de la élite globalista apuntan a consolidar esa alianza consensuada, a volver irreversible la esclavitud que trae consigo: la eliminación del dinero, y el establecimiento de una remune-ración universal capaz de asegurar a todos, trabajen o no, la satisfacción de sus necesi-dades básicas. Probablemente también la duración autorizada de sus vidas, la dimensión de sus familias, etc., pero eso queda para la letra chica.

Entre los filósofos griegos, Aristóteles fue uno de los más preocupados por la cuestión de la esclavitud, tanto que en el propio texto de Política la explica de dos maneras distintas. Había llegado a la conclusión de que hay hombres libres por naturaleza y hombres esclavos por naturaleza. Al tratar de entender esta esclavitud natural la atribuyó primero a la falta de logos, algo más o menos parecido al deterioro cognitivo del que hablamos arriba, pero luego se corrigió y la asoció a la falta de thymós, el brío, la energía que pone al hombre en marcha y lo precipita a la acción. La falta de thymós, sugiere el filósofo, no sólo lo priva del logos, sino que le hace perder el respeto por sí mismo, le bloquea la capacidad de relacionarse con los demás, y le vuelca la atención hacia su propio cuerpo y su placer. Para ser natu-ralmente libre, dice Aristóteles, hay que tener thymós; en traducción libre del griego, para ser libre, para no dejarse esclavizar, hay que tener pelotas.

SEGUIMOS INCENTIVANDO EL MIEDO – AFP

El gobierno de Brasil informó este miércoles que se detectó en el país el posible primer caso de infección por el hongo Candida auris, un microorganismo súper resistente a los principales fármacos conocidos que puede llegar a ser mortal para el ser humano.

Según informó la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria se trata de un paciente adulto que está ingresado en cuidados intensivos por complicaciones de covid-19 en un hospital del estado de Bahía. Tras conocer el caso, el ente regulador emitió una alerta a todos los servicios de salud y laboratorios de microbiología del territorio brasileño para que puedan adoptar las acciones de prevención y control de la diseminación de ese hongo de forma oportuna y segura. La agencia detalló que las autoridades sanitarias regionales y naciona-les organizaron un grupo de trabajo conjunto para acompañar el caso y prevenir la disemi-nación de C. auris en el país.

Candida auris, explicó Anvisa, es un hongo emergente que representa una grave amena-za a la salud global. El microorganismo, que fue identificado por primera vez como causante de enfermedades en seres humanos en 2009, en Japón, puede propagarse con especial ra-pidez en ambientes sanitarios y entre pacientes hospitalarios con sistemas inmunes debilita-dos. Existe una propensión a brotes debido a la dificultad de identificación oportuna por los métodos de laboratorios habituales y de su eliminación del ambiente contaminado, indicó el organismo. El hongo es una de las pocas especies de Candida que puede causar candidiasis en humanos, provocando una invasión en la corriente sanguínea (fungemia), el sistema nervioso central, los riñones, el hígado, los huesos, los músculos, las articulaciones, el bazo y los ojos que puede ser mortal, principalmente en pacientes con comorbilidad, precisó el organismo, al advertir que algunas cepas son resistentes a las tres principales clases de fármacos antifúngicos.

Acá tienen otra. Una enfermedad no identificada ha llevado al hospital a mas de 500 per-sonas en el sureste de la India, según funcionarios.

De forma repentina e inexplicable, cientos de personas en la ciudad de Eluru comenzaron a convulsionarse, además, se han reportado otros síntomas como ansiedad, náuseas e incluso episodios de pérdida de conciencia, de acuerdo a lo informado por Geetha Prasa-dini, directora de salud pública, y aunque la mayoría pudo ser controlada y enviada de regreso a su casa, se sabe que al menos una persona falleció por esta enfermedad. (CNN)

El tema es sembrar el pánico, les dio excelente resultados.

VIDEO MIEDO EN EL COVID

Y ya llegaron demasiado lejos porque se lo permitimos. Un comercial de televisión para el NHS aterroriza a los niños al mostrar a Papá Noel llevado al hospital al borde de la muerte por COVID.

FOTO PAPA NOEL

AUTOPSIA ARGENTINA

Se llevó adelante la primera autopsia argentina del COVID, escuche las sorprendentes revelaciones

VIDEO AUTOPSIA ARGENTINA

PREDICCIONES

En el año 2000 se lazó un video juego llamado deux-ex para Play Station. La historia trataba sobre un agente del gobierno exponiendo a los Illuminatti y la liberación deliberada de un virus para crear una pandemia global con el fin de controlar a la sociedad de una manera que nunca antes del brote viral. Se produjo una vigilancia masiva, se suspendieron los derechos civiles, se utilizaron los campos FEMA para detener a los infectados, que en realidad eran disidentes políticos. Entonces se creó un gobierno mundial para unirse contra la emergencia global. Bolas de cristal hubo siempre.

INVENTOS

VIDEO INVENTOS

LA PRUEBA DEL PCR

Partiendo de una situación clínica con la presencia o ausencia de síntomas particulares en un paciente, consideramos diferentes diagnósticos basados en pruebas. En el caso de determinadas infecciones, especialmente las virales, utilizamos la técnica de RT-PCR para confirmar una hipótesis diagnóstica sugerida por un cuadro clínico. ¡No realizamos RT-PCR de forma rutinaria en ningún paciente que esté sobrecalentado, tosiendo o tenga un síndrome inflamatorio!

Es una técnica de laboratorio de biología molecular de amplificación de genes porque busca rastros de genes (ADN o ARN) amplificándolos. La técnica se realiza en un laborato-rio especializado, no se puede realizar en ningún laboratorio, ni siquiera en un hospital. Esto conlleva un cierto coste y un retraso a veces de varios días entre la muestra y el resultado.

Hoy, desde la aparición de la nueva enfermedad denominada COVID-19, se utiliza la técnica diagnóstica de RT-PCR para definir casos positivos, confirmados como SARS-CoV-2). Estos casos positivos se asimilan a los casos de COVID-19, algunos de los cuales son hospitalizados o incluso ingresados en unidades de cuidados intensivos.

Postulado oficial de nuestros gestores: casos positivos de RT-PCR = pacientes COVID-19.

Este es el postulado de partida, la premisa de toda propaganda oficial, que justifica todas las medidas gubernamentales restrictivas: aislamiento, confinamiento, cuarentena, masca-rillas obligatorias, códigos de colores por país y prohibiciones de viaje, rastreo, distancias sociales en empresas, comercios e incluso, aún más. lo que es más importante, en las escuelas.

Este mal uso de la técnica de RT-PCR es utilizado como una estrategia implacable e intencionada por algunos gobiernos , apoyados por los consejos científicos de seguridad y por los medios dominantes, para justificar medidas excesivas como la vulneración de un gran número de derechos constitucionales, la destrucción de la economía con la quiebra de sectores activos enteros de la sociedad, la degradación de las condiciones de vida de un gran número de ciudadanos comunes, con el pretexto de una pandemia basada en una serie de pruebas de RT-PCR positivas, y no en un número real de pacientes .

La técnica de PCR fue desarrollada por el químico Kary B. Mullis en 1986, quien recibió el Premio Nobel de Química en 1993. El propio Kary Mullis ha criticado el interés de la PCR como herramienta de diagnóstico para una infección, especialmente una viral. Afirmó que si la PCR era una buena herramienta para la investigación, era una herramienta muy mala en la medicina, en la clínica. La PCR se perfeccionó en 1992.

Los virus no se consideran seres vivos, son paquetes de información (ADN o ARN) que forman un genoma. Es mediante una técnica de amplificación (multiplicación) que se resalta la molécula buscada y este punto es muy importante.

RT-PCR es una técnica de amplificación. Si hay ADN o ARN del elemento deseado en una muestra, no es identificable como tal. Este ADN o ARN debe amplificarse (multiplicarse) un cierto número de veces, a veces un gran número de veces, antes de que pueda detectarse. De un rastro diminuto, se pueden obtener hasta miles de millones de copias de una muestra específica, pero esto no significa que haya toda esa cantidad en el organismo que se está analizando.

En el caso de COVID-19, el elemento buscado por RT-PCR es el SARS-CoV-2, un virus de ARN. Hay virus de ADN como los virus del herpes y la varicela. Los virus de ARN más conocidos , además de los coronavirus, son los virus de la influenza, el sarampión, el ébola y el zika.

En el caso de SARS-CoV-2, virus ARN, se requiere un paso específico adicional, una transcripción del ARN en ADN por medio de una enzima, la transcriptasa inversa. Este paso precede a la fase de amplificación. No es el virus completo lo que se identifica, sino las secuencias de su genoma viral. Esto no significa que esta secuencia genética, un fragmento del virus, no sea específica del virus que se busca, pero es un matiz importante, no obs-tante: La RT-PCR no revela ningún virus, sino solo partes, secuencias genéticas específicas del virus

Consta de unos 30.000 pares de bases. El ácido nucleico (ADN-ARN), el componente de los genes, es una secuencia de bases. En comparación, el genoma humano tiene más de tres mil millones de pares de bases.

SI NOS RESISTIMOS A LA VACUNA LIBERARÁN AGENTES TÓXICOS MÁS LETALES

Astillas de la realidad

Los genocidas que han programado esta plandemia cuentan con que haremos fila disci-plinadamente y pediremos que nos inoculen el veneno al que llaman vacuna. Por eso puede que ni siquiera la hagan legalmente obligatoria: les bastará con no dejarnos alternativa. Su plan está minuciosamente descrito en el libro de instrucciones en el que la Fundación Rockefeller fijó la hoja de ruta de la operación Lockstep. Ni siquiera se trata de algo secreto:

1ra fase: resfriado común/gripe, síntomas leves como máximo, respaldo de los medios de comunicación a la paranoia y el miedo masivos. Se utiliza un sistema de prueba defectuoso, que recoge cualquier material genético del cuerpo y genera un resultado positivo. Inflación de los números de casos de Covid, mediante el cambio de los certificados de defunción, el doble recuento y la clasificación de todas las muertes, incluidas otras enfermedades y cau-sas naturales, como Covid-19. El encierro nos condicionará a permanecer de por vida bajo leyes draconianas, con el fin de evitar protestas e identificar la resistencia pública.

2ª Fase: La 1ª fase conducirá a un sistema inmunológico comprometido y frágil por falta de comida, distanciamiento social, uso de máscaras y falta de contacto con la luz solar y bac-terias saludables. La exposición a la radiación 5G atacará aún más el sistema inmunológico. Por lo tanto, cuando las personas resurjan en la sociedad, más personas se enfermarán. Esto será atribuido al Covid-19. Todo esto ocurrirá antes de que la vacunación esté lista para justificarlo. Seguirá un bloqueo más prolongado y potente hasta que todos se vacunen.

3ª Fase: Si la mayoría de las personas se resisten a la vacuna, se liberará un virus SARS/ VIH/MERS agresivo. Mucha gente morirá por esto. Será la supervivencia del más apto. Tam-bién será el impulso definitivo para que todos se vacunen para volver a la normalidad. Los que se hayan vacunado estarán en guerra con los que no. Habrá anarquía por todos lados.

Te lo están diciendo a la cara.

FARMACO ORAL – James Ross

Un medicamento antiviral, MK-4482/EIDD-2801 o molnupiravir, es capaz de eliminar por completo la transmisión del coronavirus en 24 horas, según una investigación realizada por científicos del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Georgia, en Estados Unidos. Esta es la primera demostración de un fármaco disponible por vía oral que logra bloquear rápidamente la transmisión del SARS-CoV-2, por lo que podría cambiar las reglas del juego, señaló el Doctor Richard Plemper, profesor universitario distinguido en el estado de Georgia y líder del grupo que llevó adelante la investigación, según consigna el sitio Science Daily.

Si el tratamiento se inicia a tiempo, los infectados podrían obtener grandes beneficios para ellos y el resto de la sociedad. Por un lado, detener el progreso de los pacientes a una enfermedad más grave que complique su salud, al tiempo que podría hacer más corto el período de infección y, de esa manera, aliviar el costo emocional y socioeconómico del aislamiento prolongado del paciente. Así, los brotes locales podrían evitarse.

MISCELANEAS DEL COVID

El enviado especial de la OMS para la respuesta mundial al COVID-19 dice que, a pesar de la llegada de una vacuna, la vida normal no se reanudará durante al menos dos años. El Dr. David Nabarro sugirió que el distanciamiento social y las máscaras eran algo que tendría que continuar como una forma de tratar este virus con respeto. Esto significará máscaras faciales y distanciamiento físico, de lo contrario, el virus seguirá aumentando. La realidad es que pasarán algunos meses antes de que podamos prescindir de estas precauciones.

Por su parte el fundador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, escribió: Muchos de nosotros estamos pensando en cuándo las cosas volverán a la normalidad. La respuesta corta es: nunca. Nada volverá jamás a la sensación de normalidad rota que prevalecía antes de la crisis porque la pandemia de coronavirus marca un punto de inflexión fundamental en nuestra trayectoria global.

Además de Schwab, un alto funcionario del ejército de EE. UU. Dijo que el uso de más-caras y el distanciamiento social serán permanentes, mientras que el editor de seguridad internacional de CNN, Nick Paton Walsh, afirmó que el uso obligatorio de máscaras se volverá permanente, solo parte de la vida, y que el público tendría que aceptarlo.

Los alumnos de la Academia Primaria Edgar Stammers en Walsall se ven obligados a comer sus almuerzos escolares, incluido el puré de papas, con las manos después de que la cabeza prohíba los cubiertos por ser un riesgo de Covid

Los jefes de la academia afirman que el uso de cubiertos podría correr el riesgo de propagar el coronavirus. Los padres de los niños enojados tuvieron que comer puré de pa-pas en el pudín de Yorkshire a mano.

Los alumnos de la Academia Primaria Edgar Stammers en Walsall reciben el almuerzo en el aula para asegurarse de que no se mezclen con niños de otras burbujas durante la pandemia de Covid. (Dailymail)

El Comité de Investigación Extraparlamentaria de la Corona Alemana, fundado el 10 de julio de 2020, está liderando un esfuerzo internacional para responsabilizar a los responsa-bles del uso de pruebas fraudulentas para diseñar la aparición de una pandemia peligrosa para implementar cierres económicos devastadores.

Las medidas pandémicas han causado un daño tremendo, matando a más personas que el propio virus al restringir la atención médica de rutina a personas con afecciones de salud agudas y crónicas que no tienen nada que ver con COVID-19

Si bien los gobiernos de muchas naciones tienen la misma separación de poderes que los EE. UU., Donde hay poderes legislativo, judicial y ejecutivo separados, ahora nos encontra-mos con que esta separación se ha roto y casi destruida en la mayoría de los lugares.

Ahora tenemos muchos datos que muestran que la letalidad del SARS-CoV-2 está a la par con la gripe común y que el riesgo absoluto de muerte es equivalente al riesgo de morir en un accidente automovilístico.

Las fallas de las pruebas de PCR se han aprovechado para incitar al miedo a fin de bene-ficiar una agenda desarrollada por corporaciones privadas, que incluyen no solo a las grandes empresas tecnológicas, la Fundación Bill & Melinda Gates y el Wellcome Trust, sino también a la Organización Mundial de la Salud, la Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial.

Un medicamento llamado Remdesivir, fabricado por Gilead Sciences, ahora se informa como la máxima «CURA» para COVID-19. Pero se pone interesante.

Actualmente, China posee la patente de Remdesivir, a través de un acuerdo con la subsidiaria de intercambio de patentes de medicamentos de Gilead, llamada UNITAID. UNITAID tiene una oficina cerca de Wuhan, China. ¿Puede adivinar quiénes podrían ser algunos de los principales inversores financieros de UNITAID?

Bueno, nada menos que George Soros, Bill y Melinda Gates y la OMS (Organización Mundial de la Salud). Tanto Gilead Sciences como UNITAID fueron patrocinadores financie-ros de Hillary Clinton en las últimas elecciones. El Dr. Fauci autorizó el envío de millones de dólares estadounidenses al Instituto de Virología de Wuhan en China, específicamente para el estudio de los coronavirus. Agreguemos que la esposa del Dr. Fauci trabaja para Gilead Sciences.

No es de extrañar que el Dr. Fauci haya tomado hidroxicloroquina, que es barata, ha exis-tido durante más de 60 años con un historial de seguridad comprobado, aunque su tasa de éxito fue muy favorable. ¿Por qué? Porque le dijeron que lo hiciera!! Y los medios de comunicación lo respaldaron en todo momento.

Es asombroso lo que se encuentras cuando se sigue la ruta del dinero.

Los médicos rusos exigen una investigación sobre los pacientes de Covid-19 que saltan de edificios altos después de que un paracaidista de 101 años sea el último en caer y morir.

Rusia y Ucrania han visto caer a varios pacientes con Covid-19 a la muerte. El último, uno de los héroes de guerra más antiguos de Rusia, había sido despedido recientemente. Los médicos rusos ahora piden una investigación sobre los casos de suicidio. Quieren investigar si Covid-19 puede causar trastornos neuro psiquiátricos.

La agencia supervisora del medicamento en Gran Bretaña ha advertido que las personas con un historial significativo de reacciones alérgicas no deben recibir la vacuna Pfizer/ BioNTech contra el virus del PCCh, después de que dos personas se enfermaran después de recibir una inyección de la vacuna.

El profesor Stephen Powis, director médico nacional del Servicio Nacional de Salud de Inglaterra, dijo que la recomendación de la Agencia Reguladora de Productos Médicos y de Cuidado de la Salud del Reino Unido era común con las nuevas vacunas.

En un artículo sobre el lanzamiento de la vacuna COVID, CNN dice que los estadouni-denses no deberían alarmarse si las personas comienzan a morir después de recibir la vacuna porque pueden ocurrir muertes que no necesariamente tendrán nada que ver con la vacuna.

La agencia supervisora del medicamento en Gran Bretaña ha advertido que las personas con un historial significativo de reacciones alérgicas no deben recibir la vacuna Pfizer/ BioNTech contra el virus del PCCh, después de que dos personas se enfermaran después de recibir una inyección de la vacuna.

Seis personas murieron en la última etapa del ensayo de Pfizer de la vacuna COVID-19, reveló la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. Pocas horas después de que Gran Bretaña se convirtiera en el primer país del mundo en implementar la vacuna. Pero se dice que las muertes no plantean nuevos problemas de seguridad o preguntas sobre la efectividad de la vacuna porque todas representaron eventos que ocurrieron en la población general a un ritmo similar, concluyó la FDA.

Su informe de 53 páginas, publicado el miércoles pasado es el primer análisis detallado del ensayo de la vacuna realizado por Pfizer y BioNTech, que encontró en noviembre que su vacuna era 95% efectiva en la prevención de infecciones por coronavirus. Los documentos revelaron que dos personas que recibieron la vacuna experimental habían muerto durante el ensayo. Otros cuatro que murieron estaban tomando un placebo. (Dailymail)

Los funcionarios de salud pública y los fabricantes de medicamentos deben ser transpa-rentes sobre los efectos secundarios que las personas pueden experimentar después de recibir su primera inyección de la vacuna contra el coronavirus COVID-1984, instaron los médicos durante una reunión el lunes con los asesores de los CDC mientras los estados se preparan para distribuir las dosis a partir del próximo mes. Esto es sobre lo que les hemos estado advirtiendo, y ya casi está aquí, ¿están listos para lo que viene? Las vacunas contra el coronavirus COVID-1984, programadas para su posible lanzamiento masivo el próximo mes, vienen con una gran cantidad de efectos secundarios desagradables y potencialmente mortales. ¿Qué tan malo es? Tan malo que los médicos que representan a la Asociación Médica Estadounidense y los fabricantes de vacunas le están diciendo en este momento que estas inyecciones lo dejarán en el suelo durante al menos un día, tal vez más.

Noticias de la CBS confirma: La jeringa de vacunación contiene un chip RFID que hace que la gente sea identificable a través de una forma de BARCODE digital. Y no lo dicen los negacionistas, lo dicen los oficialistas.

CNN revela que vacunar a los ancianos contra el COVID-19 podría matarlos, pero si men-ciona esto en cualquier lugar, será prohibido. CNN recientemente le dio a la Dra. Talbot una plataforma para expresar sus preocupaciones sobre los riesgos que implica administrar las vacunas COVID-19 a personas frágiles y vulnerables. Dado que estas personas tienen el mayor riesgo de lesiones o muerte, ¿es real-mente seguro pincharlas con algo que pueda matarlas? La Dra. Talbot no está tan segura y, por lo tanto, no recomienda que los pacientes que viven en centros de atención a largo plazo se vacunen especialmente, al menos no hasta que se sepa más sobre los efectos adversos de las vacunas.

El gobierno australiano ha descartado un acuerdo de miles de millones de dólares para la vacuna contra el coronavirus con la empresa de biotecnología australiana CSL Limited para suministrar 51.000.000 de dosis de una vacuna Covid-19 que está desarrollando la Univer-sidad de Queensland después de que varios participantes del ensayo arrojaron resultados falsos positivos en las pruebas del VIH.

Y plantea la pregunta: ¿Qué se pone en la vacuna que se asemeja lo suficiente al VIH como para provocar un resultado positivo en la prueba? Fragmentos de proteína del VIH añadidos intencionalmente a las vacunas contra el coronavirus. (Great Game India)

A pesar de que los primeros en responder se encuentran entre los primeros en la fila para las vacunas contra el coronavirus de Wuhan (COVID-19) recientemente reveladas, la mayoría de los bomberos en la ciudad de Nueva York, de todos modos, están diciendo que planean optar por no participar. (elesquema)

Los oficiales superiores del ejército canadiense declaran a los canadienses que no deben vacunarse y ordenan al gobierno de Canadá que cese y desista.

LA TRAMPA DE LOS ALLEGADOS – Magdalena del Amo

¿Se necesitan contagiados y muertos en los próximos meses? Sí, se necesitan contagia-dos y muertos en los próximos meses, de cara a la primavera, para vestir la tercera ola del virus e imponer la vacunación obligatoria.

Lo voy a desarrollar. Es evidente que no podemos confiar en nadie. Por eso es urgente despertar y tener criterio para poder tomar decisiones y adelantarse a las trampas que nos preparan. Esto no es paranoia, sino pura deducción a través del análisis de los aconteci-mientos. Llevamos meses de mentiras, de contradicciones, de confinamientos, de perse-cución en busca de positivos para poder engrosar la estadística y demostrar lo malo malísimo que es el virus asesino. En definitiva, llevamos nueve meses de tortura guberna-mental que prohíbe reuniones, besos y abrazos, y un sinfín de medidas absurdas como no cantar villancicos para no contagiar o no reírse.

Pero, de pronto, al rebaño en estado de alarma y perimetrado, le abren las puertas del galpón y le permiten ir a comer el turrón y los mazapanes con los allegados, eso sí, con unas cuantas normas. A qué se debe esta benevolencia del gobierno ¿Al espíritu navideño que les ha enternecido el corazón? Ni mucho menos y dudo que lo tengan. Analicemos estos puntos: Por una parte, según nos han dicho los expertos independientes, las vacunas de la gripe tienen ciertos adyuvantes, como el polisorbato 80 y el tritons 100, con efectos secundarios graves incluso la muerte y la posibilidad de enfermar gravemente de Covid. Por tanto, debido a esto, se espera una gran mortandad de personas en los próximos dos o tres meses. Todo esto agravado por los campos electromagnéticos, ya sabéis a qué me refiero.

Por otro lado, se está preparando el plan de vacunación masiva de la vacuna transgénica de ARN contra la Covid, para enero-febrero. El gobierno anunció que la vacuna no sería obligatoria, con lo cual casi el 50% optaría por no ponérsela hasta ver. Incluso los propios sanitarios están reticentes y se preguntan por qué ellos tienen que ser los primeros. Es decir, parece que nuestro instinto de supervivencia (incluso el de los que confían en los políticos y en su médico de cabecer) ha activado la alarma y muchos van a optar por no vacunarse y esto es un trastorno para el gobierno, que ha prometido a quienes dirigen la pandemia que todo hijo de vecino se vacunaría.

Ahora bien, ¿habría alguna razón para que el gobierno cambiase de criterio y, mediante decreto ley, impusiese la vacunación obligatoria? Está claro que sí. Recogiendo la cosecha de muertos, enfermos graves y contagiados que se esperan en los próximos dos o tres meses, a consecuencia de lo que acabamos de expresar, poniendo como causa las reunio-nes familiares navideñas. Conociendo a esta gente y el maquiavelismo de sus acciones no es difícil deducirlo. Esto, a su vez, será una especie de escarmiento de cara al futuro próximo: no más reuniones, no más abrazos, no más risas. Aislamiento total porque no sabemos comportarnos. El pobre rebaño, encima de manipulado, culpable.

2 comentarios

  1. Bien, estoy bastante de acuerdo en casi todo, pero, ¿qué se puede hacer para luchar contra estas élites? Hace falta buscar soluciones. Yo antes de ponerme esa vacuna (y no soy anti vacunas), prefiero tirarme al monte o vaya usted a saber. No cuento por supuesto con la borregada de la mayoría de la sociedad que son también nuestros enemigos. Como lo son médicos, políticos y periodistas. Si nos uniéramos varios miles otro gallo le cantaría tanto a esas élites como a quienes les sirven, o a quienes venden nuestra salud callados por un sueldo (médicos, policías). Entonces, la clave a la que no se ha dado respuesta en el post es, ¿QUÉ PODEMOS HACER PARA QUE NOS NOS MATEN O ARRUINEN LA LIBERTAD Y DERECHOS LOS QUE VEMOS LAS COSAS CADA VEZ MÁS CLARA Y EL PELIGRO DE LO QUE SE VIENE?

    Porque yo no quiero una guerra entre los de abajo, quiero que se luche contra los de arriba, contra todo esta basura globalista. Más difícil pero más efectivo.

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