La Forestal, cien años de la masacre

LA FORESTAL: A CIEN AÑOS DE LA MASACRE

LA FORESTAL EN 60 AÑOS

La vena abierta de la Argentina; el punto mas alto de la generación del ´80. La Argentina recién será una nación cuando se repare el daño de La Forestal.

Los hacheros eran tratados como los esclavos de los algodonales del sur de Estados Unidos o los mineros de Sudáfrica con la complicidad de todos los gobiernos; si a eso le sumamos el saqueo económico y el daño ecológico, causó mas perjuicios que varios terremotos de San Juan.

Era un estado dentro de otro estado; autoridades propias, cuerpo represivo propio, moneda propia, ferrocarril, puertos propios; nadie se inmiscuía ahí.

El origen es vergonzoso. En 1872 la provincia de Santa Fe contrata un empréstito de 180.187 libras esterlinas con la firma Murrieta de Londres para conformar el capital del Banco Provin-cial de Santa Fe; el apoderado de los prestamistas y representante del gobierno provincial era el Dr. Lucas González.

En 1881, se debían 110.873 libras y 3 chelines; a sugerencia del inefable Lucas González se decide saldar la deuda con tierras fiscales. La escritura debía ser firmada por Juan Bautista Alberdi a nombre del gobierno; por razones de salud lo reemplazó un inglés, Federico Woodgate. Junto a Lucas González firmaron la entrega de 1.804.563 ha del chaco santafesino. El gobierno cobró $ 1.002.594, pero devolvió en juicios reivindicatorios $ 3.212.190. En el balance de 1916, La Forestal pagó a la provincia $ 300.000 en impuestos y $ 9.000.000 a la corona británica. Entre 1947 y 1957 las ganancias se calcularon en u$s 50.000.000; hacia 1963 sus excedentes eran de $ 750.000.000 y sus ingresos fueron de $ 547.000.000. Con el pool de empresas forestales que constituyeron administraron 11.000.000 de hectáreas; al retirarse dejaron tierra arrasada en el este y noreste de Santiago del Estero, sur de Formosa, este del Chaco y Norte de Santa Fe; en esta última provincia le talaron 53.000 km2 de bosques, el 89% del total.

La firma se propagó y llevó adelante el usufructo, a saber: compra de tierras a precios miserables, subsidios de la Nación y de las provincias sin pagos de devoluciones y constantes sobornos a funcionarios públicos. Un caso por antonomasia era el de Lucas González, quien era uno de los representantes de la firma Murrieta en el país pero, a la vez, era el funcionario nacional encargado de negociar con la misma empresa sobre los alcances de la misma.

En 1965 cuando se retiraron el gobierno de la provincia decidió pagarle $ 2.500.000 la legua cuadrada de peor calidad y $ 3.750.000 por legua cuadrada de estancia. Hasta el final hicieron negocio.

Lo peor lo hicieron con la gente. Un régimen un escalón debajo de la esclavitud; cobraban su mísero sueldo en vales que solo se recibían en la proveeduría de la empresa. Un caso emble-mático fue de Aniceto Barrientos de Villa Ana (Santa Fe) que, durante su vida de asalariado en la empresa, fue contabilizando cuántas veces recibía el mismo vale con el mismo número y llevando la anotación en un cuaderno registró 137 veces.

Vivían en ranchos de paja peor que los indios; permanentemente eran castigados o tortur-ados sin piedad. Hay testimonios de las torturas mas repugnantes imaginadas.

Les doy tres o cuatro índices para ubicarnos; esta denuncia la hizo el diputado Doldán en la Cámara en 1939: En el departamento Vera, sobre 4.463 defunciones, solo 1.533 enfermos tuvieron atención médica; entre 1928 y 1938 la mortalidad infantil era del 42,5%; en el distrito Garabato el 80,5% de los fallecimientos corresponden entre los 11 y 35 años.

Otro tema es la represión en las huelgas. Fueron tres, la primera en julio de 1919 por recla-mos de jornada de ocho horas y aumento de salarios; la segunda entre diciembre de 1919 y enero de 1920, en la cual el gobierno nacional movilizó el Regimiento de Infantería Nº 12 de Rosario. La tercera huelga, la mas violenta, culminó con una salvaje represión; la aparición de la gendarmería volante; financiada por la propia empresa, armada y uniformada por el gobier-no provincial del doctor Enrique Mosca; el mismo que fue candidato a vice presidente en 1946 por la Unión Democrática.

Junto a otros grupos para policiales dejaron centenares de muertos a los que apilaban uno sobre otro y le clavaban el cuchillo en la nuca por si estaban vivos. Por otro lado le prendían fuego a los ranchos. Cuando se retiraron del país, los sobrevivientes que regresaron a su lugar de origen, después de trabajar treinta años, volvían peor que como habían llegado.

Desde 1904 hasta 1965 Nadie les puso freno; pasaron por gobiernos de todos los signos políticos; por eso lo ocultaron.

EL MODELO ECONOMICO – Alejandro Jasinsky

La Forestal siempre trae esos temas que nunca están saldados: los modelos sociales y de control del trabajo, la violencia laboral, el extractivismo, la devastación ecológica, las lógicas del capital internacional. Es el capital global que controla primero un territorio, porque hay un recurso que descubre. Lo explota, hace beneficio con eso, y va viendo cómo lo hace en función de los recursos, de las lógicas internacionales de ese mismo capital y de las rentabilidades, pero también de los conflictos locales y de las resistencias que se presentan desde el trabajo y los Estados. En 1921 ellos deciden que van a deslocalizar y desarrollar fuerte la inversión en África y lo hacen con las ganancias que acumularon durante 20 años acá. El modelo económico de La Forestal arrasó con los quebrachos colorados y también con las poblaciones humanas, que quedaron totalmente precarizadas con el cierre de las fábricas.

PARTE DE LA CORONA BRITANICA – Jorge Montero

Durante sesenta años La Forestal, una compañía inglesa dedicada a la explotación del que–bracho colorado, estuvo radicada en el Chaco santafesino. Cuando liquidó sus propiedades para instalarse en Sudáfrica, dejó como testimonio un páramo de un millón de hectáreas, decenas de pueblos fantasmas, y el horror en la memoria de los sobrevivientes. Quien recorra hoy Villa Guillermina, puede que se tope con algún descendiente de aquellos redivivos; narrador de como nada allí era ajeno a la compañía: ni siquiera el aire que respirábamos nos pertenecía.

Llegó a emplear veinte mil hombres a los que obligaba a trabajar jornadas de doce horas, y que se morían pronto. Tuberculosis, picados por alimañas, volteados por los gendarmes. Los que mandaban hablaban inglés, aunque más tarde también alemán, y la bandera izada en el lugar no era reconocida por ningún obrajero. Se ha escrito que esa empresa sobrevivió a un gobierno tras otro. Que se consideraba parte de la corona británica y que en 1966 se fue del país, desagradecida.

Parece que no le alcanzaron los quebrachos que había para satisfacerla y se trasladó a Su-dáfrica a explotar plantaciones de mimosa, una fuente más rentable de tanino. Acá no dejó nada. Ni un tramo de riel de los más de 400 kilómetros de vías férreas extendidas por sus tie-rras; ni los tanques de agua potable que abastecían a las poblaciones ubicadas a lo largo de esas líneas ferroviarias. Los recuerdos más visibles son el desierto, los poblados fantasmas, y unos cientos de cruces anónimas en los cementerios.

Dice el historiador Gastón Gori que ésta fue la entrega más grandiosa de quebrachales colorados que se realizara en el mundo. Cómo no iba a serlo, si los únicos lugares donde existía ese árbol eran el chaco argentino y el paraguayo.

Los trabajadores que construían la riqueza de La Forestal eran jóvenes de 20 a 30 años en su mayoría; una década de trabajo los arruinaba. Sus viviendas, llamadas ´benditos, eran enramadas o chozas. “Cuando un trabajador no era del agrado del jefe de la fábrica, él mismo, después de despedirlo, ordenaba el desalojo de la vivienda y luego se presentaba a hacerlo efectivo gente a sus órdenes, generalmente capataces actuando como oficiales de justicia, acompañados de la policía. Si el obrero no se marchaba en el acto con su familia y sus pobres útiles, eran sacados violentamente del domicilio y cargado su ajuar en un carro sobre el cual se llevaba al desalojado, su mujer e hijos hasta fuera del terreno de la compañía, donde eran abandonados junto con sus muebles, en medio del campo”. Esto lo escribió Luis Lotito, un militante anarquista que visitó frecuentemente la zona en los días de las grandes huelgas entre 1918 y 1921.

Hacia 1919, las fábricas de Villa Guillermina, Villa Ana, Tartagal, Santa Felicia y La Gallareta, producían 5.500 bolsas de tanino por día, las que se vendían a razón de 40 pesos cada una. Los más de 10 mil trabajadores ocupados en las fábricas, ganaban un promedio de 3 pesos por día. La empresa pagaba 2,50 pesos por tonelada de leña al hachero y luego la vendía a un precio veinte veces superior. Un observador de entonces estimaba que, de los 30 mil pesos diarios pagados por la empresa como salarios, tres cuartas partes regresaban a sus arcas a través de sus proveedurías.

EL IMPERIO BRTITANICO SIGUE EN PIE – Matthew Ehret

Solía creer como muchos lo hacen, en una historia llamada El Imperio Americano. Durante la última década de investigación, esa creencia ha cambiado un poco. Cuanto más miraba las palancas de arriba hacia abajo de la influencia mundial que configuraban los acontecimientos pasados y presentes que alteraron la historia, la mano de la inteligencia británica seguía abofe-teándome directamente en casi todos los sentidos.

¿Quién controló el dudoso expediente de Steele que puso en marcha a Rusiagate y casi derrocó al presidente Trump? Inteligencia británica.

¿Qué tal la inteligencia utilizada para justificar el bombardeo de Irak? Esa fue también la inteligencia británica.

¿Qué tal la estrategia de Choque de Civilizaciones utilizada para volar el Medio Oriente durante décadas? Eso resultó ser Sir Bernard Lewis, de la inteligencia británica.

¿Qué tal la toma de control de la política exterior estadounidense por parte del CFR durante el siglo XX? Ese es el Movimiento de Mesa Redonda Británica en Estados Unidos (creado como la Casa de Chatham de Gran Bretaña en Estados Unidos en 1921).

¿A quién alardeó Kissinger de haber informado más que a su propio Departamento de Esta-do en un seminario de Chatham House el 10 de mayo de 1981? El Ministerio de Asuntos Exterio-res británico.

¿Qué tal William Yandall Elliot que entrenó a una generación de estrategas neoconservado-res que se hicieron cargo de la política exterior estadounidense después del asesinato de JFK? Bueno, él era un Rhodes Scholar y sabemos lo que están zombificados .

¿Qué tal el imperio financiero que dirige el tráfico mundial de drogas? Bueno, HSBC es la agencia líder probada de ese juego y las Islas Caimán británicas es el conocido centro mundial de lavado de dinero de drogas en alta mar.

¿Quién marcó el comienzo de la Guerra Fría? Churchill

¿A dónde fueron los nuevos oligarcas ricos después de que Putin los echó de Rusia? De vuelta a sus manejadores en Londres.

¿Qué pasa con la creación de bancos demasiado grandes para quebrar que se apoderaron del mundo en las últimas décadas? Fue lanzado por el Big Bang de la ciudad de Londres en 1986.

¿Quién creó Arabia Saudita y el estado de Israel en el siglo XX (así como las agencias de inteligencia de ambas naciones?) Los británicos.

¿Cuál era la naturaleza del Estado Profundo que los presidentes Lincoln, Garfield, McKinley, Harding, FDR y JFK combatieron en sus propias naciones?

¿Qué diablos fue la Revolución Americana en primer lugar?

Podría seguir, pero creo que entiendes mi punto. El potencial interrumpido posterior a la Segunda Guerra Mundial. Franklin Roosevelt describió su profundo conocimiento de las opera-ciones británicas en Estados Unidos y le dijo a su hijo en 1943: Sabes, muchas veces los hom-bres del Departamento de Estado han tratado de ocultarme mensajes, retrasarlos, detenerlos de alguna manera, solo porque algunos de esos diplomáticos de carrera no están de acuerdo con lo que saben, creo. Deberían estar trabajando para Winston. De hecho, muchas veces lo están. Deténgase a pensar en ellos: ¡muchos de ellos están convencidos de que la forma en que Estados Unidos debe llevar a cabo su política exterior es descubrir qué están haciendo los británicos y luego copiar eso! Me dijeron hace seis años, que limpiara ese Departamento de Estado. Es como el Ministerio de Asuntos Exteriores británico.

En el caso del mundo de la posguerra, la liberación de la libertad política entre las colonias del antiguo Imperio Británico nunca estuvo acompañada de una onza de libertad económica para darle sentido a esa liberación. A pesar de que tomó algunos años resolver los impulsos anticoloniales de Estados Unidos por la muerte de figuras como JFK, Malcolm X, MLK y RFK, finalmente la república rebelde se convirtió lentamente en un gigante tonto en nombre del control de cerebros británicos. El estado profundo de Estados Unidos desde el otro lado del océano.

Tomemos el caso de África como un ejemplo rápido: más del 70% del control mineral de las materias primas, minería y refinación africanas están a cargo de empresas con sede en Gran Bretaña o en países de la Commonwealth como Canadá, Sudáfrica o Australia, administradas por una infraestructura internacional de gerentes, llamado Crown Agents Ltd ( fundada en 1833 como el brazo administrativo del Imperio y que todavía dirige gran parte de las políticas de salud y desarrollo económico de África hasta el día de hoy ).

Los Agentes de la Corona se establecieron originalmente como una organización sin fines de lucro con el mandato de administrar las posesiones del Imperio Británico en Asia y África y su estatuto lo reconoce como una emanación de la Corona. Si bien está cerca de la monarquía, todavía está fuera de las estructuras gubernamentales, lo que le permite tener las manos más sucias que otras ramas gubernamentales oficiales (lo que resulta en el caso ocasional de la inhabilitación del Banco Mundial como sucedió en 2011).

En 1996, Crown Agents fue privatizado como Crown Agents for Overseas Government and Administration, donde se convirtió en activo en Europa Central y Oriental con su mayor enfo-que en la gestión económica, energética y de salud de Ucrania. La agencia está asociada con el Banco Mundial, las Naciones Unidas y la Fundación Bill y Melinda Gates, y actúa como una sociedad de cartera gigante con un accionista llamado Crown Agents Foundation con sede en Southwark, Londres. Una gran parte del programa de Crown Agents está diseñado para inte-grar África con redes de energía verde como parte del plan anti-BRI OSOWOG (apodado «Plan Sun Never Sets») anunciado por Modi en 2018.

Como se describe en el informe de 2016 Nuevo colonialismo: la lucha británica por la ener-gía africana y los recursos minerales: 101 empresas que cotizan en la Bolsa de Londres, la ma-yoría británicas, tienen operaciones mineras en 37 países del África subsahariana. Controlan colectivamente más de un billón de dólares de los recursos más valiosos de África. El gobierno del Reino Unido ha utilizado su poder e influencia para garantizar que las empresas mineras británicas tengan acceso a las materias primas de África. Este fue el caso durante el período colonial y sigue siendo el caso hoy en día.

Como podemos ver en este resumen más resumido de las modernas operaciones de saqueo imperial de África, el espíritu de Cecil Rhodes está vivo y bien. Esto tendrá un significado adi-cional a medida que veamos otro aspecto del poderoso legado de Rodas

Aunque muchos creen falsamente que Gran Bretaña fue reemplazada por un Imperio esta-dounidense después de la Segunda Guerra Mundial, la triste verdad en una inspección más cercana es que los activos británicos se integraron en el estado profundo temprano de los Estados Unidos (a menudo los activos de Rhodes Scholars y Fabian Society vinculados al Consejo de Relaciones Exteriores / Chatham House of Estados Unidos ) estaban detrás de una purga de líderes leales a la visión de Roosevelt para el mundo poscolonial. Estas purgas resul-taron en el desmantelamiento de la OSS meses después de la muerte de Roosevelt, y la for-mación de la CIA en 1947 como una nueva arma para llevar a cabo golpes de estado, asesi-natos y subversiones de líderes dentro y fuera de Estados Unidos que buscaban la indepen-dencia económica del Imperio Británico. Esta historia fue esbozada brillantemente por Cynthia Chung en su artículo Guerras secretas, traiciones olvidadas, tiranía global: quién está real-mente a cargo del ejército de los EE.UU.

Los Cinco Ojos surgieron de estas operaciones imperiales británicas que esencialmente siguieron el mandato establecido por Cecil Rhodes en su Séptima Voluntad llamando a un nuevo Imperio Británico global y la recuperación de la colonia perdida. En su testamento, Rhodes pregunta: Por qué no deberíamos formar una sociedad secreta con un solo objeto: el fomento del Imperio Británico y la incorporación de todo el mundo incivilizado bajo el dominio británico, para la recuperación de los Estados Unidos y para hacer que la raza anglosajona sea una sola? Imperio,

Más adelante en su testamento, Rhodes declaró: Formemos el mismo tipo de sociedad, una Iglesia para la extensión del Imperio Británico. Una sociedad que debería tener sus miembros en cada parte del Imperio Británico trabajando con un solo objeto y una idea, deberíamos tener a sus miembros ubicados en nuestras universidades y escuelas y deberíamos ver a los jóvenes ingleses pasar por sus manos, tal vez uno de cada mil tener la mente y los sentimientos para tal objeto, debe ser probado en todos los sentidos, debe ser evaluado si es perseverante, posee elocuencia, no tiene en cuenta los pequeños detalles de la vida, y si se descubre que es así, entonces elegido y obligado por juramento servir por el resto de su vida en su país. Entonces debería ser apoyado sin medios por la Sociedad y enviado a esa parte del Imperio donde se sentía que era necesario.

Entre los cuatro miembros anglosajones de los Cinco Ojos que tienen a la Reina como la jefa de estado oficial (Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda), todos presentan formas irracionales de gobierno estructuradas completamente en torno a los principios del Estado Profundo organizados en dos formas opuestas de organización social: democrática y oligár-quica, con el verdadero asiento del poder oligárquico.

Debido a que esta peculiar forma de gobierno auto contradictoria se entiende tan poco hoy en día, y debido a que su estructura ha hecho que el imperio extendido a nivel mundial sea tan exitoso, algunas palabras deberían dedicarse a él ahora.

En el caso de los sistemas parlamentarios modelados por Westminster, los senadores repre-sentan la Cámara de los Lores, mientras que las Cámaras de los Comunes (para los plebeyos) representan las partes elegidas del gobierno. Se supone que un primer ministro seleccionado por el partido gobernante es el líder de esa nación, pero a diferencia de las formas republi-canas de gobierno, en lugar del dólar que se detiene allí (al menos legalmente hablando), es precisamente allí donde la verdadera esfera de poder solo comienza para sentirse.

Aquí, los sistemas parlamentarios cuasi democráticos proyectados para el consumo público se encuentran encerrados en un mundo mucho más sombrío y bizantino de Gobernadores Generales (que actúan como jefes de estado) que otorgan Asentimientos Reales a todos los actos y ejercen los poderes prerrogativos infinitos de la Reina. En el sistema imperial británico, el poder hereditario es visto como la fuente de toda autoridad para todos los aspectos del gobierno, el ejército y la economía, mientras que en las formas republicanas de gobierno esa autoridad se considera derivada del consentimiento de los gobernados.

Cuando los derechos son otorgados por el soberano dentro de los gobiernos hereditarios, las formas republicanas de gobierno reconocen correctamente que los derechos son funda-mentalmente inalienables para la humanidad.

Al ser esencialmente la causa legal de toda autoridad entre todas las ramas de los corre-dores de poder oficiales y no oficiales británicos, se produce un ataque absurdo obvio en el que el imperio preferiría que la plebe no piense demasiado en serio: la reina y sus herederos no pueden estar bajo ellos mismos. Esto significa que la reina, sus herederos y cualquiera a quien delegue la autoridad para tener literalmente licencias para matar. La reina no puede ser lleva-da a los tribunales y no necesita un pasaporte o una licencia de conducir, ya que estos artículos son emitidos solo por la autoridad de su corona. Dentro de la lógica de los sistemas legales británicos, no puede ser considerada legalmente responsable de nada de lo que la Corona ha hecho a nadie ni a ninguna nación del mundo.

Aunque se hace un gran esfuerzo para representar los poderes prerrogativos de la Corona como meramente simbólicos, cubren casi todas las ramas del gobierno y se han utilizado ocasionalmente, aunque las esferas de influencia británicas donde más se aplican general-mente son tan auto reguladoras que requieren muy poca información de tal influencia externa para mantenerlos en línea.

Estos poderes se revelaron por primera vez públicamente en 2003 y en un artículo titulado Misterio levantado sobre los poderes prerrogativos, el Guardian de Londres señaló que estos poderes incluyen (entre otros): Asuntos domésticos, el nombramiento y destitución de minis-tros, la convocatoria, la prórroga y la disolución del Parlamento, el consentimiento real de los proyectos de ley, el nombramiento y la regulación del servicio civil, la comisión de oficiales en las fuerzas armadas, la disposición de las fuerzas armadas en el Reino Unido (y otras naciones de la Commonwealth), nombramiento del Consejo de la Reina, Emisión y retiro de pasaportes, Prerrogativa de misericordia. (Solía aplicarse en casos de pena capital; todavía se usa, por ejemplo, para remediar errores en el cálculo de sentencias), otorga honores, creación de corporaciones por Carta, Asuntos exteriores, elaboración de tratados, declaración de guerra, despliegue de fuerzas armadas en el extranjero, reconocimiento de estados extranjeros, y acreditación y recepción de diplomáticos.

Cuando se presentó al Parlamento un proyecto de ley de 2009 que proponía que estos poderes fueran limitados, una revisión del Ministerio de Justicia dirigida por el Consejo Privado concluyó que tales limitaciones debilitarían peligrosamente la capacidad del estado para res-ponder a una crisis y el proyecto de ley fue rápidamente eliminado.

Actuando en los niveles provinciales, encontramos a los tenientes gobernadores que (en Canadá) son miembros de los caballeros masónicos de San Juan de Jerusalén (patrocinados por la propia reina).

Todas las figuras que operan con estas autoridades dentro de este extraño mundo bizantino son parte de las figuras juramentadas en el Consejo Privado de la Reina, o están sujetas a ellas, poniendo su lealtad bajo la autoridad total de la Reina y sus herederos, en lugar de las perso-nas o naciones en las que ese sujeto sirve y vive. Si esto es difícil de creer, tómese el tiempo para escuchar el juramento del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, al ingresar al Con-sejo Privado para obtener una muestra visceral de esta política medieval en acción (cada miembro del gabinete, primer ministro y líder de la oposición debe prestar este juramento), si van a recibir informes de inteligencia de los servicios de inteligencia de su majestad.

Tenga en cuenta que ni una sola vez surge el bienestar de las personas o de la nación en este juramento.

A pesar de estas estructuras de poder no naturales, la historia ha demostrado que, de vez en cuando, los buenos líderes se han encontrado en puestos ejecutivos de altos cargos. Por raros que sean, tales anomalías ocurrieron en los casos de los primeros ministros de Canadá, Wilfrid Laurier (1896-1911) y John Diefenbaker (1957-1963), los premiers de Quebec Paul Sauvé (1959), Daniel Johnson Senior (1967-68) y Gough Whitlam de Australia (1972-1975). Sin embargo, cuando surgen estas anomalías y tales cifras traspasan su esfera de acción acep-table en territorios de políticas reservados solo para la élite gobernante, con mayor frecuencia no ocurre un golpe dirigido por Rhodes Scholar (Laurier 1911, Diefenbaker 1963 ), un momento inoportuno huelgas de muerte (Sauvé 1959 y Johnson 1968) u ocurre un despido por parte del Gobernador General de la Reina (Whitlam 1975).

En todos los casos antes mencionados, las instituciones demócratas que se basan en el concepto de que todos los ciudadanos son iguales y libres a imagen de un creador, nunca son toleradas dentro de la jaula de un sistema de oligarquismo basado en la creencia de que solo una persona es soberana y su palabra es ley absoluta para todos los esclavos y secuaces de la línea de sangre gobernante.

Como descubrió Gough Whitlam en 1975, el verdadero Imperio Británico es una bestia desa-gradable, y probablemente una que debería haberse extinguido hace un par de siglos. Desafor-tunadamente, hasta este momento, la historia ha estado contaminada por más de unas pocas interrupciones de líderes progresistas que sacrificaron su comodidad, carreras y, a menudo, sus vidas para resistir a este terco parásito que preferiría secar a su anfitrión antes que admitir que el sistema de organización en el que se basa es una abominación a la ley natural y la moral.

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